Historias de Rock con el 8

Metallica, Garage Inc. (HR8)

Teodoro Balmaseda: Historias de Rock con el 8.

 

La ventaja que tiene ser escritor es que uno teclea o garabatea lo que le da la gana, y si, como es mi caso, navega uno en la ficción, la libertad para manipular premisas es casi total. Aquí las reglas son fáciles: el día 8 de cada mes saldrá una columnita donde explicaré un disco que me ha marcado. Destriparé su contenido, contaré alguna anécdota, contrastaré con otros grupos o con la propia banda en perspectiva con su historia… y sobre todo, lo haré lo más ameno posible para que lo pasemos bien.

 

Primera parada: Metallica,  Garage Inc. Año 1998.

MetallicaTodo tiene un origen, y aunque el rock & roll y el heavy metal ya llevaba muchos años inventado, yo no tenía ni idea. El primer referente, las clases de música. Corría el año 95, 96… algunos fliparán, pero el último grito tecnológico eran las cintas TDK de 90 minutos. Pues me grabaron dos: música clásica (la primavera de Vivaldi, que odio a muerte) y música moderna (Imagine, de John Lennon). Claro, con ese panorama y exámenes de flauta y solfeo cada dos por tres, pues la música era básicamente una tortura.

Así que mi tío un buen día aparece con “el último de MetallicA”. Ni idea quiénes eran esos cuatro mendas, pero cuando empezó a retumbar el Free Speech… fue como si los cimientos del mundo comenzaran a temblar. Guitarrazos terribles, doble bombo a toda tela, punteos que funden los átomos…

Claro, para mí es como si este disco fuese más antiguo que Jimi Hendrix, o el Helter Skelter, porque tenía estas cintas comidas, que no había manera de hacerlas sonar, cuando escuché las primeras canciones de cualquiera de ellos. Lo mejor que tiene todo esto es que yo, en mi púber e infinita ignorancia, no tenía ni puta idea de la verdadera autoría de algunas canciones, regalándome ridículos como cuando vi por primera vez a Motorhead tocando el directo Overkill con unos amigos que sabían bastante más que yo y salté todo convencidos. ¡Coño, están versionando MetallicA! Claro, las caritas que me pusieron.

Suena un poco a abuelo cebolletas, pero es que ahora es tan fácil como googlear, como buscar una discografía en Wikipedia mientras la escuchas en youtube, y te pones al día con un grupo que no conoces en tiempo récord, pero en mis años mozos no. Necesitabas un mentor que te pasara cintas, que te hablase de estilos… Esta conversación con mi tío se produjo cientos de veces.

—Oye, pásame más música cuando puedas.

—Pero ¿de qué estilo?

—No sé, como SKA-P, o Metallica.

Toma mezcla, se parecen en que tienen dos ojos y respiran oxígeno, porque ya me contarás. Pero esos tropezones y esas ridiculeces me ayudaron a encontrarme, no sólo a mí mismo como persona, como hombre, afianzando mi autoridad, sino que germinaron en un gusto musical concreto que he ido ampliando con los años a base meterle horas.

Volviendo al disco, ahora que lo ves con esa perspectiva que da el tiempo, no era más que un parche para mantener a los fans al loro en medio de una crisis gordísima dentro de la banda, que acabó con Newsted dejando la banda, Hetfield en rehabilitación y el futuro de MetallicA colgando de un hilo muy fino. Pero lo cierto es que, como obra germinal, es inmejorable. Motorhead, Diamond Head, Thin Lizzy, Misfits, Black Sabbath… hasta Queen. No voy a decir que no las hubiera descubierto en la vida, pero desde luego que no las hubiera visto con los ojos que lo hice. Así posteriormente estas bandas se convirtieron también en mis favoritas y me dieron una cultura musical que me acompañara mientras viva. Sin Overkill no habría Ace of Spades, sin Whiskey in the jar no habría Waiting fo ran A libi

Más allá de las opiniones a título personal que nos pueda suponer MetallicA o sus componentes (sí, también estoy pensando en lo contento que estaba Hetfield de que usasen su música para torturar presos), no se puede negar que son unos músicos de primera, y que las versiones son más que decentes, por lo menos si lo enfocamos desde un punto de vista como iniciación. ¿Qué no es el mejor disco de los de San Francisco? Joder, obvio. En treinta años alguna que otra canción buena han compuesto.

Pero en resumen, grandes discos del rock, por ser el primero: Garage Inc., de MetallicA.

 

 

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